Las marcas saben que una de las maneras más efectivas de transmitir valores es a través de una historia. En esto se basa el storytelling, una de las técnicas comunicativas más en boga en los últimos años. Pero en 2020 ha sucedido una interesante evolución: se ha pasado del storytelling al storydoing. De las palabras a la acción. Y en este nuevo escenario la relación entre clipping y storydoing se antoja necesaria.
Según un reciente estudio de la consultora Kantar, las compañías que han apostado por este tipo de métodos de comunicación han experimentado un aumento en su valoración del 175 % en los últimos años. Un dato relevante al tener en cuenta que la tasa de crecimiento medio fue del 86 %.
Esta metodología, empleada por grandes corporaciones globales, irá a más en el futuro. Y ante tanta información, la recopilación, análisis y verificación serán vitales.
Storydoing, el siguiente paso del storytelling
Este concepto lleva más allá el planteamiento de la narración. Ya no se transmiten valores, se crean historias en el mundo real. La empresa y sus servicios son la propia historia. Un mensaje que los consumidores experimentan y gozan, no solamente escuchan. Porque la creatividad y la sensibilidad son indispensables para moldear un relato que sea diferencial.
Esta novedosa técnica ofrece numerosas e interesantes ventajas a las marcas que apuestan por ella:
- Se aumenta la credibilidad. El usuario da más credibilidad a las historias contadas por otros consumidores.
- Ahorro en los gastos de producción. La difusión por parte de los usuarios favorece una menor inversión en campañas de promoción.
- Se difunde el nombre de la marca. Los clientes satisfechos comparten su vivencia en redes sociales, convirtiendo la experiencia en viral. Asimismo, es algo llamativo que atrae a potenciales usuarios.
- Buen posicionamiento dentro de la mente del usuario. Las vivencias positivas hacen que la marca sea vista con buenos ojos por el comprador potencial. Lo que aumenta las posibilidades de venta.
- Creación de una comunidad fiel en torno a la marca. Muchos usuarios que han disfrutado con la experiencia se agruparán en redes sociales o foros para compartir sus sensaciones. Del mismo modo, se pueden convertir en embajadores de la campaña y de la empresa.
Una marca referente en lo referente al storydoing es Apple. La multinacional no vende tabletas o móviles, sino un producto que se caracteriza por ser exclusivo. Los valores ligados a los artículos de Apple son la puerta a una comunidad que se diferencia de cualquier otra.
Clipping y storydoing, una vinculación necesaria
Las herramientas de analítica y de visualización juegan un importante papel en el desarrollo de una campaña de comunicación. Combinar diferentes fuentes de datos permite identificar las ideas que mejor, o peor, están funcionando.
Así, las decisiones comerciales y creativas a tomar en el futuro son de mayor efectividad. Con el clipping se consigue una panorámica de lo que la campaña de storydoing provoca en la gente.
Una narrativa potente puede generar multitud de conversaciones alrededor de los conceptos que interesan a la marca. En redes sociales, las reacciones, tanto positivas como negativas, surgen de inmediato. Y no necesitan mucho tiempo para convertirse en virales.
Por ello, es preciso llevar a cabo un exhaustivo análisis de datos desde el primer momento. Y en un mundo que premia la inmediatez, la recopilación de información ha de ser muy rápida.
Aunque las plataformas sociales son las grandes difusoras de información del momento, la relación entre clipping y storydoing va más allá. Una herramienta de análisis también es de gran utilidad para medir el impacto de los mensajes en los medios. La reacción de los consumidores puede variar de una plataforma a otra. Los datos obtenidos pueden derivar en una toma de decisiones de distinta repercusión para cada canal y usuario.
Las ideas y campañas de otras marcas también pueden nutrir una narración de storydoing. Hay que dar constantes estímulos al seguidor para no perder su atención y que continúe involucrado. El clipping es una fuente de información, pero también es una herramienta de inspiración.
Control prematuro de las respuestas negativas
Con todo, las percepciones y las conversaciones negativas alrededor de la marca pueden llevar al traste una excelente iniciativa. En una época donde las fake news se viralizan en poco tiempo, hacen falta herramientas que ayuden a combatirlas. Son medidas necesarias para proteger la integridad de la marca. Así, una respuesta rápida a las conversaciones problemáticas es imprescindible.
Otro factor importante a tener en cuenta cuando se trata de clipping y storydoing es la crisis de reputación. Una acción maliciosa es capaz de comprometer la imagen de una empresa y desviar la atención de todo lo positivo que esté realizando. El clipping de medios es una valiosa arma para hacer frente a este tipo de problemas.
La complejidad del storydoing requiere de una atención y recopilación de datos constante. Y es conveniente que esto sea realizado por una agencia profesional. Rebold es una empresa referente en análisis de medios con una amplia trayectoria en la gestión de datos y Content Strategy. Ayudamos a las marcas a crear mensajes e historias que conecten con su público a través de una comunicación adaptada a sus necesidades.